viernes, 30 de agosto de 2024

¿Qué es el Consejo Escolar?

 

El Consejo Escolar es un organismo local de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) de la Provincia de Buenos Aires.
Cada distrito tiene su Consejo Escolar, conformado por consejeros/as elegidos por votación popular.

Su función principal es garantizar el funcionamiento del sistema educativo en el distrito, en aspectos administrativos, técnicos y de gestión.

📌 ¿Para qué le sirve al docente?

El Consejo Escolar es clave para la vida laboral docente, ya que es el puente administrativo entre vos, las escuelas y la DGCyE. Allí puedes:

·         Inscribirte en listados (cuando corresponde hacerlo de manera presencial o presentar documentación).

·         Convalidar títulos y presentar antecedentes para puntaje.

·         Hacer trámites de designación y altas/bajas.

·         Consultar sobre vacantes, suplencias y provisionalidades.

·         Realizar reclamos sobre puntajes, obleas o designaciones.

·         Acceder a información sobre licencias médicas (en coordinación con la Jefatura Distrital).

📌 ¿Cómo convalido un título?

La convalidación de título es el proceso mediante el cual la DGCyE reconoce oficialmente tu título (ya sea emitido en otra jurisdicción de Argentina o en el extranjero) para que tenga validez docente en la Provincia de Buenos Aires.

🔹 Casos posibles:

1.      Títulos emitidos en otra provincia de Argentina

o    Se presentan en el Consejo Escolar de tu distrito.

o    Tenés que llevar:

§  Original y copia del título.

§  DNI.

§  Certificado analítico si corresponde.

o    El Consejo lo eleva al Tribunal de Clasificación para su validación.

2.      Títulos emitidos en el extranjero

o    Primero hay que realizar la convalidación nacional en el Ministerio de Educación de la Nación (Ciudad de Buenos Aires).

o    Una vez obtenida, se presenta en el Consejo Escolar de la Provincia para la habilitación docente.

Consejo práctico:

·         Siempre llevar copias certificadas de tus títulos y analíticos.

·         Revisar el cronograma de inscripción de la DGCyE, porque la convalidación de títulos suele hacerse junto con la inscripción a listados.

martes, 27 de agosto de 2024

¿Qué es el puntaje docente?

El puntaje docente es la calificación oficial que establece el Tribunal de Clasificación de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) de la Provincia de Buenos Aires.
Se calcula según:

·         Títulos (habilitantes, supletorios, antecedentes académicos)

·         Antigüedad

·         Cursos reconocidos por la DGCyE

·         Conceptos laborales

Ese puntaje determina tu lugar en los listados (Oficial, 108 A/B, etc.) y, por lo tanto, el orden en que puedes acceder a cargos y módulos.

📌 ¿Cómo sé mi puntaje?

1.    Ingresar a 👉 https://abc.gob.ar

2.    Hacer clic en Ingresar con tu CUIL y contraseña.

3.    Una vez en el portal, buscar en el menú la opción “Servicios ABC” → “Puntaje”.

4.    Allí vas a poder ver tu puntaje actual y el listado en el que estás inscripto.

📌 ¿Qué es la oblea habilitante?

La oblea habilitante es el comprobante oficial donde figura:

·         Tu puntaje docente vigente

·         Los cargos, áreas, niveles y modalidades para los cuales estás habilitado

·         El distrito o región donde estás inscripto

Se publica cada año (generalmente en septiembre/octubre) y sirve como respaldo legal para participar en actos públicos (presenciales o digitales).

📌 ¿Cómo buscar mi oblea habilitante?

1.    Entra a 👉 https://abc.gob.ar

2.    Iniciar sesión con tu usuario.

3.    En el menú, buscar “Servicios ABC” → “Listados” o “Oblea”.

4.    Seleccionar el año y nivel correspondiente.

5.    Descargar tu oblea en PDF.

Consejo práctico:

·         Guarda siempre tu oblea en PDF y también imprimirla: puede ser requerida en tu escuela o por el Consejo Escolar.

·         Si detectas errores en tu puntaje, existe un período de reclasificación y reclamos que se anuncia cada año en el cronograma de la DGCyE. 

El marxismo de José Carlos Mariátegui

 Traducido del portugués para Núcleo Práxis-USP / Rebelión por Alfredo Iglesias Diéguez, Beatriz Morales Bastos y Jhosman G. Barbosa

Escritor, periodista, editor, científico social, filósofo y dirigente comunista peruano, fue pionero de un marxismo propiamente americano al situar en el centro del debate marxista temas como el del comunismo indígena o el de la necesaria relación entre las posturas realista y romántica en la construcción revolucionaria.

Fuentes: Núcleo-Práxis-USP/Rebelión [Imagen: José Carlos Mariátegui. Créditos: Marcelo Guimarães Lima]

En esta nota encontrará:

1 – Vida y praxis política

2 – Contribuciones al marxismo

3 – Comentario sobre la obra

4 – Bibliografía de referencia

Nota completa: (click)


jueves, 22 de agosto de 2024

¿Qué es el APD? ¿Cómo postularse en el APD?

 

El APD es el Acto Público Digital de la Provincia de Buenos Aires. Se implementó para que los/as docentes puedan postularse a cargos y módulos en línea a través de la Plataforma ABC, sin necesidad de asistir físicamente al acto público en el distrito.

📌 ¿Qué es el APD?

·         Es el sistema oficial mediante el cual se ofrecen suplencias y provisionalidades en todos los niveles y modalidades.

·         Funciona de manera digital y transparente, mostrando las vacantes disponibles.

·         Permite que los docentes inscriptos en los listados (LO, 108 A, 108 B, Emergencia, etc.) puedan postularse desde su computadora o celular.

·         Una vez adjudicado un cargo, se notifica al docente y luego se confirma en la escuela asignada.

📝 ¿Cómo postularse en el APD?

Te detallo el paso a paso:

1. Ingresar

·         Entrá a 👉 https://abc.gob.ar

·         Hacé clic en “Ingresar” e iniciar sesión con tu CUIL y contraseña.

2. Acceder al APD

·         En el menú, buscar la opción “Acto Público Digital (APD)”.

·         Allí vas a ver las ofertas de cargos disponibles en tu distrito.

3. Ver las vacantes

·         Puedes filtrar por:

o    Distrito

o    Nivel (Inicial, Primaria, Secundaria, Superior)

o    Modalidad (Adultos, Técnica, Artística, etc.)

o    Área/Materia

4. Postularse

·         Seleccionar el cargo o módulo que te interese.

·         Hacer clic en “Postularme”.

·         El sistema valida tu inscripción en el listado correspondiente y tu puntaje.

5. Seguimiento

·         Una vez cerrado el período de postulación, el sistema genera el orden de mérito y adjudica el cargo.

·         Puedes consultar el resultado en la misma plataforma.

·         Si fuiste adjudicado, la escuela te va a contactar para completar la toma de posesión.

Consejos prácticos:

·         Revisar todos los días el APD porque los cargos se actualizan constantemente.

·         Tener a mano tu documentación laboral y personal por si la escuela te la solicita al presentarte.

jueves, 15 de agosto de 2024

Listados para Docentes

 

En la Provincia de Buenos Aires, los/as docentes pueden inscribirse en diferentes tipos de listados que organiza la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) a través de los Consejos Escolares y los Tribunales de Clasificación. Estos listados determinan el orden de mérito y la posibilidad de acceder a cargos y módulos.

1. Listado Oficial (LO)

  • Es el más importante.
  • Se arma con los títulos habilitantes y supletorios de cada nivel y modalidad.
  • La inscripción suele ser anual (abril-mayo).
  • Permite acceder a titularizaciones, provisionalidades y suplencias.
  • Se publica en septiembre/octubre.

2. Listado 108 A In Fine

  • Para quienes poseen título habilitante (ejemplo: profesorados finalizados).
  • Es una alternativa al Oficial en caso de no haber ingresado en tiempo.
  • Se puede inscribir durante todo el año.

3. Listado 108 B In Fine

  • Para quienes tienen título supletorio (por ejemplo, estudiantes avanzados en carreras docentes o afines).
  • También permanece abierto todo el año.
  • Da acceso a suplencias y provisionalidades.

4. Listado de Emergencia

  • Se abre cuando no hay docentes suficientes en el distrito.
  • Permite designar personas con menor grado de formación, según necesidad.
  • Tiene carácter excepcional y transitorio.
  • Ejemplo: en áreas como matemática, física o técnicas.

5. Listado de Difícil Cobertura (DC)

  • Para Nivel Superior y algunas modalidades técnicas.
  • Se abre por áreas específicas donde faltan docentes con título.
  • La selección incluye entrevista y evaluación.

6. Listado de Fin de Listado (FGD)

  • Se arma con quienes no entran en los listados anteriores.
  • Se convoca cuando no hay aspirantes en LO, 108 A/B ni emergencias.

📌 Importante:

  • La inscripción se hace por el portal ABC (https://abc.gob.ar).
  • Cada distrito educativo tiene sus particularidades, sobre todo con los listados de emergencia y difícil cobertura.
  • Es clave revisar siempre el Cronograma de la DGCyE y las comunicaciones del Consejo Escolar.

martes, 6 de agosto de 2024

¿Cómo crear tu usuario docente en ABC?

 

La Plataforma ABC (Plataforma Abierta de la Provincia de Buenos Aires) es el espacio digital del portal de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) de la Provincia de Buenos Aires. Allí los/as docentes pueden consultar su obsequio de haberes, usar servicios digitales, acceder a capacitaciones y trámites.

¿Cómo crear tu usuario docente en ABC?

1. Ingresar al portal

2. Crear usuario nuevo

  • Seleccioná la opción “¿No tenés usuario? Registrate”.
  • Elegí “Docente / Personal de la DGCyE” (no confundir con “Ciudadano bonaerense”).

3. Completar datos personales

Deberás cargar:

  • DNI (sin puntos)
  • CUIL
  • Apellido y Nombre
  • Correo electrónico personal (asegurate que sea uno al que tengas acceso siempre)
  • Teléfono de contacto

⚠️ Es importante escribir bien el correo porque ahí recibirás el enlace de confirmación.

4. Validar identidad

  • El sistema pedirá confirmar tu identidad con algunos datos (por ejemplo, fecha de nacimiento o datos laborales).
  • Una vez completado, llegará un mail a tu casilla.

5. Confirmar desde tu correo

  • Entrá a tu email y abrí el mensaje que envía la DGCyE.
  • Hacé clic en el enlace de validación para activar la cuenta.

6. Crear tu contraseña

  • El enlace te llevará a una página donde deberás generar una contraseña segura.
  • Ya podrás iniciar sesión con tu CUIL + contraseña.

Con estos pasos, ya vas a poder entrar a la Plataforma ABC Docente y consultar recibos, designaciones, capacitaciones, trámites y demás.

miércoles, 17 de julio de 2024

Cumbia villera y pedagogía

 Por Miguel Andrés Brenner 

“Cumbia villera y pedagogía” es un texto que pretende ser polémico. Se plantea un fenómeno musical de Argentina (que trascendió a mi país) en el contexto de exclusión social, mientras que se hace una especie de contrapunto con un curricular que promueve dicha exclusión, cuestión no reconocida como tal. Estigmatización mediando el fenómeno musical y estigmatización mediando la pedagogía. Y la crítica se revierte en una propuesta educativa liberadora o superadora. Actualmente la situación social es tan preocupante que, Jaime Durán Barba [1] consultor del ex presidente neoliberal Mauricio Macri, así lo expresa: va a darse una rebelión interna, puede ser espantoso.

Texto completo: (click)

Fuentes: Rebelión


miércoles, 10 de julio de 2024

Cuento: El hambre que no espera

 

La olla estaba en silencio, apenas tibia.

El humo, que solía perfumar las calles de Nicol con un aroma humilde a guiso de lentejas, ya no se levantaba como antes. Era un mediodía de esos que huelen a polvo y desánimo, con la vereda rajada y los perros husmeando en bolsas de plástico vacías.

Carmela, con las manos curtidas por años de batallar cucharones y ollas, se quedó mirando la tapa metálica. “Parece un ataúd”, pensó. Le pesaba en los brazos, en los hombros, en la espalda, pero más aún en el corazón. Aquel mediodía, el comedor del barrio Nicol no iba a servir comida.

—¿Y cómo les digo yo a los pibes que no hay? —preguntó, sin levantar la voz, como si hablara sola.

A su lado, dos compañeras asentían en silencio. Marta, de Isidro Casanova, y Luján, del barrio Santa Clara, compartían con ella la misma preocupación. Las tres se habían vuelto hermanas de lucha, aunque la sangre no las uniera.

I

El comedor estaba casi vacío, salvo por un puñado de chicas y chicos que habían llegado con la costumbre, no con la certeza. Se sentaban en las sillas rotas, jugaban con una pelota desinflada, reían como podían. El hambre les tensaba la piel del estómago, pero no les quitaba las ganas de esperar.
Carmela los miraba como quien mira un espejo partido: cada rostro era un reflejo de su propio hijo, de sus nietas, de la infancia que ella también conoció marcada por la pobreza estructural que nunca se fue.

—El hambre no espera —dijo Marta, casi como una sentencia.

Ese día habían decidido reunirse en el comedor, no para cocinar, sino para hablar. La política, esa palabra que para algunos es sinónimo de discursos vacíos, para ellas era la única manera de sobrevivir.

II

—¿Te acordás, Carmela, cuando empezamos con el merendero? —preguntó Luján.

Ella cerró los ojos un instante. Se vio joven, con la panza llena de ilusiones y las manos temblando de miedo. Hacía veinte años que había abierto la primera olla en su casa de chapa y madera. La excusa había sido darle una merienda a los hijos del barrio. “Con lo que hay”, se repetía. Ese “con lo que hay” se había convertido en lema de resistencia.

Pero ahora no había nada. Ni fideos, ni aceite, ni arroz. Lo que llegaba desde el Ministerio de Capital Humano era un simulacro: cajas con polenta vencida, arroz partido, leche en polvo rancia.

—Ni los perros quieren eso —bufó Marta.

—Y encima dicen que con los militares estábamos mejor… —agregó Carmela, recordando lo que había escuchado a un vecino la semana pasada.

Las tres se miraron. Sabían que esa frase no era inocente. Era la forma más cruel del negacionismo, la que se usaba para justificar tanto el hambre presente como las desapariciones del pasado.

III

El gobierno se vanagloriaba en la televisión: “superávit financiero”, repetían ministros y voceros con la sonrisa de los que no conocen la necesidad. Las mujeres del comedor lo traducían en carne propia: menos alimentos para los chicos, menos jubilaciones, menos remedios.

—Con el superávit no se cocina la olla —dijo Luján, golpeando la mesa con la palma de la mano.

—Con el superávit nos están matando de a poco —añadió Marta.

Carmela, que hasta entonces había callado, levantó la voz:

—Yo no voy a mirar cómo nuestros hijos se desnutren. No voy a quedarme quieta mientras Milei festeja con sus amigos de traje. Si quieren hambre, que vengan acá a servirlo en un plato.

El silencio que siguió no fue de resignación, sino de acuerdo. En esas miradas se gestaba una decisión.

IV

En las calles de La Matanza, las paredes hablaban. Los grafitis gritaban “Emergencia alimentaria YA” o “La deuda es con el pueblo”. A cada esquina, la rabia se mezclaba con la esperanza.

Las mujeres del MULCS habían aprendido a organizarse más allá de la miseria. Sabían que el hambre no podía combatirse en soledad. Así, entre ollas populares, marchas y reuniones, se tejía la red de la dignidad.

—Todos tenemos que unirnos y salir a luchar —repetía Carmela en cada encuentro, como si fuera una letanía.

V

La tarde se fue poblando de voces. Llegaron vecinas, llegaron jóvenes, llegaron hombres que al principio dudaban, pero luego se sumaban. La cocina, vacía de comida, se llenaba de palabras.

Una mujer de pelo canoso tomó la palabra:

—Yo ya vi esto. Lo viví en los noventa, cuando el menemismo nos vendió todo. El saqueo se lleva lo nuestro, nos deja sin nada. Y ahora este loco nos quiere convencer de que el mercado va a resolver el hambre.

—El mercado no llena panzas —contestó Marta.

El eco de la frase se quedó flotando en el aire, como un grito que todavía no encontraba micrófono.

VI

El hambre tenía rostros concretos: la nena que llegaba con un tapado heredado y agujereado, el pibe que se dormía en la escuela porque no había desayunado, la madre que debía elegir cuál de sus hijas se quedaba sin zapatillas. Cada historia era un latigazo en el alma de quienes sostenían los comedores.

—A veces pienso que la pobreza es una especie de condena hereditaria —dijo Luján—. Pero después me acuerdo que no, que es decisión política.

—Claro —afirmó Carmela—. Decisión política y traición. Porque a los ricos no les falta nada. A ellos nunca les falta.

VII

De pronto, uno de los chicos se acercó. Tenía unos ocho años, los ojos grandes y la voz finita.

—Señora, ¿hoy tampoco hay?

Carmela sintió que el suelo se abría bajo sus pies.

—Hoy no, mi amor. Pero vamos a hacer que mañana sí —le dijo, acariciándole el pelo.

El nene asintió con una madurez que no correspondía a su edad y volvió a jugar con la pelota. Esa escena quedó clavada en el corazón de las mujeres como una promesa: no podían fallar.

VIII

La noche cayó sobre La Matanza. En el comedor, las luces parpadeaban y las voces no se apagaban. Había rabia, sí, pero también una fuerza que crecía con cada palabra compartida.

—Nosotras somos las que siempre estuvimos acá —dijo Marta—. Cuando el Estado se borró, nosotras pusimos el cuerpo. Ahora quieren borrarnos de nuevo, pero no lo vamos a permitir.

—El hambre es político —añadió Luján—. Y la respuesta también lo será.

Carmela tomó aire, miró a sus compañeras y cerró la jornada con una frase que se transformaría en bandera:

—Que no nos acostumbren al vacío. Vamos a llenar las ollas con dignidad.

IX

El testimonio de esas mujeres no era un lamento, era una denuncia. Era la voz colectiva de miles que en cada rincón del país resistían al ajuste. Ellas no hablaban solo por sí mismas, hablaban por generaciones enteras que habían sido condenadas al hambre estructural.

Un estudio del CONICET había demostrado que varias generaciones de familias se alimentaron en comedores comunitarios. Esa estadística, fría en los papeles, se volvía carne viva en las palabras de Carmela, Marta y Luján. Ellas sabían que no se trataba de caridad, sino de justicia.

X

El amanecer siguiente trajo una certeza: había que salir a la calle. La decisión estaba tomada. La consigna era clara: “El hambre no espera”.

Ese día, las tres mujeres caminaron junto a cientos de compañeras y compañeros hacia la plaza del barrio. Llevaban carteles, bombos, ollas vacías que golpeaban con cucharones. La bronca se transformaba en música.

Un vecino, desde la vereda, murmuró: “Siempre lo mismo, cortando calles”.

Carmela se detuvo y lo miró fijo:

—No estamos cortando calles, estamos abriendo caminos.

El hombre bajó la mirada.

XI

El relato de esas mujeres, recreado desde la literatura, es también un espejo de este tiempo. Mientras el gobierno de Milei recorta, ajusta y se burla del dolor popular, miles de Carmelas, Martas y Lujanes levantan las ollas vacías como símbolos de resistencia.

El hambre no se esconde, no se tapa con discursos televisivos ni con números en verde. El hambre arde, quema, desgarra. Y en esa herida colectiva se forja también la memoria del presente, la que un día será contada como la memoria de la dignidad.

Porque ellas lo saben: el hambre no espera, pero la lucha tampoco.

Por Gonzalo Niggli