sábado, 20 de abril de 2024

Las Madres de Plaza de Mayo en la era Neoliberal: ampliando objetivos para unir el pasado, el presente y el futuro

Después de más de 25 años de haber sido desaparecidos sus hijos e hijas, Las Madres de Plaza de Mayo siguen marchando por la justicia cada semana y tienen un papel prominente en el sector de movimientos sociales en Argentina. Han ampliado su lucha contra la impunidad para incluir llamados por la paz y los derechos humanos alrededor del mundo y para confrontar el neoliberalismo y la reciente crisis económica en Argentina. ¿Cómo han ampliado las madres su resistencia al expandir sus objetivos? 

Este trabajo relata la labor contemporánea de las Madres y documenta su presencia en los movimientos progresivos que se organizan en la Argentina moderna. Con base en informaciones de los medios, trabajo de campo cualitativo sobre sus actividades en Buenos Aires en 2002-2003, relatos publicados y documentos y publicaciones de la organización, muestro cómo las Madres han ampliado sus objetivos para criticar al neoliberalismo y a sus consecuencias. Ejercen su autoridad moral en marcos de acción colectiva que establecen conexiones entre el pasado y el presente, y explican y apoyan la expansión de sus objetivos.

Por Elizabeth Borland

Profesora Adjunta, The College of New Jersey. Se presentaron versiones anteriores de este trabajo en el Congreso 2006 de la Latin American Studies Association y será publicado por Rowman y Littlefield en Latin American Social Movements: Globalization, Democratization, and Transnational Networks, editado por Hank Johnson y Paul Almeida. Muchas gracias a Leslie Gates, Michael Mulcahy, Barbara Sutton y Mary Nell Trautner por sus comentarios sobre versiones anteriores de este trabajo, y a Sarita Torres, Sarah Schoellkopt y a muchas Madres por su ayuda en Argentina. También estoy agradecida con Joseph Garavente por su asistencia en la investigación y al College of New Jersey por la subvención en apoyo a este proyecto. Traducción al español por Dora Jaramillo.

Texto: (click)


miércoles, 10 de abril de 2024

El adoctrinamiento es la pedagogía del opresor

En otra de las indecorosas apariciones del lenguaraz presidencial se informó sobre el plan sistemático de persecución penal que se implementará sobre la docencia.

Por Darío Balvidares

En ocasión del paro nacional docente y con el don de oportunismo procaz que suele utilizar el lenguaraz presidencial, que no es más que un amplificador del pensamiento adoctrinador del señor presidente, desde su espacio de vocería, anuncia enviar un proyecto de ley “para modificar los artículos 11 y 126 de la Ley de Educación Nacional con el objetivo de penar el adoctrinamiento en las escuelas. Además de esto, el ministerio de capital humano se va a encargar de poner a disposición un canal para que los padres y alumnos puedan denunciar el adoctrinamiento y la actividad política que no respete la libertad de expresión. En definitiva, van a poder denunciar cuando sientan que no se respete su derecho a educarse…”, para luego hablar de que los “entristece ver contenidos en las aulas o actos escolares teñidos con militancia ideológica…” y hacer una difusa referencia sobre una supuesta actividad en un colegio, que habría ofendido a “familias, estudiantes y veteranos de Malvinas…”. A renglón seguido, criticó el paro docente y consideró que es un instrumento de los sindicalistas “para negociar sus privilegios”. Mientras el lenguaraz ponía en palabras el pensamiento de la pedagogía opresora del señor presidente, las fuerzas de (in)seguridad, reprimían, con la cobardía e impunidad que las caracteriza, las protestas de docentes y jubiladxs en la plaza del Congreso como se puede apreciar aquí.

Tenemos muchas discrepancias y hemos sido muy críticos de la Ley Nacional de Educación (LEN) por seguir los lineamientos impuestos por los organismos internacionales, que son los que pusieron en crisis al sistema educativo en cuanto a su carácter público y gratuito, puesto que permeabilizó la intromisión de las llamadas organizaciones de la sociedad civil (ong y fundaciones empresariales) que promueven los dispositivos de endoprivatización del sistema; por ejemplo, la voucherización como implementa este gobierno, o los cursos de capacitación a cargo de fundaciones, como los del milmillonario Sunny Varkey,  con su marca ideológica de mercado y su sesgo neoliberal.

Es por eso que la misma ley puede ser aprovechada como insumo por las derechas en general y las ultras derechas en particular, con reformas para penalizar, que es el dispositivo para el cual siempre invierten los gobiernos que enarbolan el pensamiento hegemónico como una verdad revelada por las “fuerzas del cielo”.

En este caso proponen la modificación de los artículos 11 y 126 de la LEN. Interesante, porque también, para la entrega de vouchers, como lo hemos desarrollado en un artículo anterior, la ministra Sandra Pettovello había realizado una “libertaria” interpretación del inciso “e” del mismo artículo 11, donde dice: “…garantizar la inclusión educativa a través de políticas universales y de estrategias pedagógicas y de asignación de recursos que otorguen prioridad a los sectores más desfavorecidos de la sociedad…”, la ministra a través de la resolución 61/2024, considera que “los sectores más desfavorecidos de la sociedad” pertenecen a la clase media que envía sus hijxs a la educación privada. De manera que quienes aumentaron las cuotas desmedidamente gracias a la liberación de los aranceles que realizó el señor presidente, no solo se siguen beneficiando por los subsidios estatales (subsidio a la oferta), sino que podrán sostener su matrícula gracias al subsidio a la demanda (voucher). Estas son las variables que permiten al mercado educativo sostenerse con los dineros del Estado (el de todos), en detrimento de la educación pública a la que se le niegan las recomposiciones salariales y las partidas provinciales con el cínico enunciado: “no hay plata”.

Es así que cuando los reclamos emergen, la respuesta es la represión, los malos tratos, la persecución, la penalización y la descalificación libertaria. El fascismo puede tener muchos y variopintos ropajes, pero la esencia es la misma en todas partes.

Modificar el artículo 11 de la LEN implica suprimir, alterar o agregar algún inciso o eliminar el artículo completo y remplazarlo por otro. Dicho artículo es un título de la ley: “Los fines y objetivos de la política educativa nacional son…” y tiene 23 incisos, que orientan el conocimiento; la formación; la sexualidad; el saber científico; las distintas manifestaciones del arte y la cultura; la participación democrática, la garantía de los derechos de niñxs y adolescentes; la eliminación de todas formas de discriminación; entre otros fines y objetivos.

En tanto que el artículo 126, se circunscribe a “Los/as alumnos/as tienen derecho a…” y lo completan 10 incisos, que se refieren a los derechos a la educación igualitaria; libertad de conciencia; protección física, psicológica o moral; al apoyo económico, social, cultural y pedagógico; integrar centros, asociaciones y clubes de estudiantes; la participación en la decisión de proyectos; desarrollar sus aprendizajes en edificios que respondan a normas de seguridad y salubridad, con instalaciones y equipamiento que aseguren la calidad del servicio educativo; entre otros derechos, que por cierto algunos son dudosos, porque donde está el derecho del alumnx está el de deber del Estado; por ejemplo la infraestructura escolar para el desarrollo de los aprendizajes, es decir, el estado paupérrimo de algunos edificios escolares niega el enunciado de ese derecho.

Elegimos textualizar estos incisos de ambos artículos por encontrar que son significativos en cuanto a los fines de la política educativa y los derechos del estudiantado, sin embargo, así como la ministra Pettovello hizo la libertaria interpretación del inciso “e” del actual artículo 11, es muy probable que en las modificaciones que vaya a proponer el señor presidente a ambos artículos, se agreguen en los fines de la política educativa la “penalización docente” y que entre los derechos que expone el artículo 126, encontremos el derecho a “denunciar” a docentes que sean sospechados de no tener la “imparcialidad” del discurso hegemónico enarbolado por el señor presidente, algunos de sus funcionarios, incluidos diputadxs, senadorxs y el lenguaraz informante, en consecuencia lxs docentes podrán ser acusadxs de “adoctrinar” a sus alumnxs.

No parece suficiente usar a las fuerzas de (in)seguridad para reprimir a quienes se manifiestan por una jubilación que sea igual a la canasta familiar o a lxs docentes, que en la conmemoración de los 17 años del impune asesinato de Carlos Fuentealba, salieron a reclamar por las paritarias y el Fondo Nacional de Incentivo Docente para la recomposición justa de sus deprimidos salarios, producto tanto de políticas precarizadoras de orden histórico como de la doctrina del shock depredador aplicada por este gobierno empobrecedor compulsivo.

Declarar a la docencia como enemiga, si es que no rinde pleitesía a los designios del “señor presidente”, va en línea con las políticas de exterminio tan valoradas por él, como la “gesta” genocida del, todavía “monumentado” general Julio A. Roca.

Todo gesto presidencial, aunque no lo parezca, es pedagógico, quiero decir, es performativo, genera efectos, construye conductas.

Cuando el señor presidente, en ocasión de su “clase magistral” ante lxs estudiantes del colegio Cardenal Copello, donde él estudió, les dice: “… dejar de darle pescado a la gente y enseñarle a pescar…”, lo que luego traduce como “… enseñarles a ser individuos, enseñarles a ser libres…”, asocia la libertad al hambre y en el mismo ademán a la ruptura de la solidaridad social. Ese hecho lingüístico es performativo, genera un efecto en las conductas, en este caso es más complicado, porque se enuncia como una sentencia acabada en sí misma y es la palabra presidencial. Eso es adoctrinamiento.  

En cambio, un docente aprovecharía la misma sentencia para provocar el debate con sus alumnxs sobre el individualismo y la solidaridad para, incluso desde allí, problematizar los conceptos de egoísmo y altruismo o los principios de cooperación asociados al aprendizaje.   

Esta segunda actividad genera conocimiento y moviliza conductas, frente a la palabra presidencial que genera parálisis y obediencia, no pensamiento, adoctrinamiento, una forma conductual de la concepción bancaria de la educación. Pero este tema ya lo analizamos en profundidad en otro artículo.

La cuestión parece ser que la docencia es el nuevo enemigo interno, seguramente siguiendo las enseñanzas de Julio A. Roca, como bien lo dijo el señor presidente, sobre su ídolo militar vernáculo; así como su veneración por la imperialista, asesina británica, Margaret Thatcher, que cuando le preguntaron en una entrevista por el hundimiento del crucero General Belgrano, que navegaba fuera del área de exclusión y fue torpedeado por el submarino inglés Conqueror por orden directa de ella, contestó que  “lo haría otra vez”.

¿Cómo daría ese tema a sus alumnos, señor presidente?

Es obvio que no lo daría, como en el discurso que realizó el 2 de abril en la Plaza San Martin de la Ciudad de Buenos Aires, donde Malvinas estuvo ausente, el proceso colonial estuvo ausente, los conscriptos muertos, estuvieron ausentes, estuvo presente “el gran general Julio Argentino Roca”, a quien designó como “el padre de la Argentina moderna” y su visión patafísica de la economía y la política.

Al principio me pareció extraño que, con la Fuerzas Armadas presentes en el acto, el señor presidente no hiciera una referencia a la “patria”, siendo que tampoco hubo alusión al “Padre de la patria”, el general José de San Martín; después entendí, que en la lógica mileiniana la patria no existe, porque todo es mercado.

Veamos, en el discurso tampoco aparece respecto de Malvinas la dialéctica imperialismo – colonialismo, por esa misma noción de mercado que la obtura. Dice el señor presidente: “… no existe soberanía sin prosperidad económica y como muestra toda la evidencia empírica, no existe prosperidad económica, sin libertad económica, justamente los presidentes de la llamada generación del 80, no hicieron otra cosa que lo que nosotros proponemos hoy en día, un Estado restringido a sus funciones esenciales, libertad para producir, trabajar, comerciar y circular…”.

El grado cero del reduccionismo estatal, las funciones del estado del señor presidente se restringen a “producir”, “trabajar” y “comerciar”, resulta particularmente novedoso lo de “circular” ¿tendrá que ver con no hacer paros, ni piquetes, ni protestas, ni reclamos que puedan afectar la circulación de la “gente de bien”?

Lo que propone el señor presidente es un estado con autómatas al servicio íntegro del capital, con individuos/máquina que produzcan para el capitalismo y la mayor acumulación de la riqueza en pocas manos.

Para ese modelo necesita una escuela pública al servicio de todo el funesto andamiaje, que ya estaba en marcha, pero que sus políticas de shock lo exponen salvajemente.

Está clara la colonialidad del poder y su devoción por los imperialismos, inglés y estadounidense, como lo ha marcado nuestra historia, justamente con las preferencias de Juan Bautista Alberdi por lo europeo y Domingo F. Sarmiento por los Estados Unidos.

El discurso de Plaza San Martín es una clara reivindicación a las Fuerzas Armadas desde la perspectiva negacionista, que intenta poner en duda lo que es cosa juzgada. Eso es adoctrinamiento.

La apelación a Roca como “el padre de la Argentina moderna”, es la reivindicación del genocidio perpetrado sobre los Pueblos Originarios. Roca no batalló contra el enemigo extranjero, exterminó a los aborígenes, los que habitaban desde el inicio; funcionó como un verdadero colonizador, actuó para el imperio.

Aquellos que habían sido derrotados en las llamadas invasiones inglesas 1.806 y 1.807 y que esa gesta marcó el camino de los revolucionarios hacia 1.810, fue traicionada por la llamada generación del 80.

Por supuesto que todo proceso histórico es objeto de debate, pero hay determinadas conceptualizaciones que son inevitables, la decisión de la lucha es contra el invasor, pero como ha sucedido en este país, históricamente y también en Latinoamérica, siempre están las elites apropiadoras del territorio que han utilizado a las fuerzas militares como brazo pretoriano en resguardo se sus propios intereses, haciendo el adoctrinamiento de los integrantes de esas fuerzas e imponiendo su plan económico y sus valores de clase como universales. Eso, también, es adoctrinamiento.

Así que bienvenida esta desigual “batalla cultural”, porque usted, señor presidente tiene todo el aparato del Estado para ejercitar todas las formas de represión imaginables, físicas y simbólicas; de todas maneras somos muchxs, los que no nos vamos a dejar “adoctrinar” por el avasallamiento cotidiano, ni por las “transcripciones” de su lenguaraz con su delirante “0800 denuncie un docente”, porque la población sabe, que son lxs docentes de las escuelas públicas desfinanciadas, lxs que todos los días afrontan la aventura de enseñar, en un contexto en el que vivir, para millones de habitantes es una odisea, con más del 60% de niñxs y adolescentes sumidos en la pobreza profundizada por sus fuerzas del cielo.

No se trata de “adoctrinamiento” escolar; se trata de adoctrinamiento gubernamental.

Fuente: https://tramas.ar/2024/04/06/el-adoctrinamiento-es-la-pedagogia-del-opresor/

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Francisco Paco Urondo: Fragmentos del largo poema Adolescer (1965-1967)

 (…)

VII
(…)
Hay quienes han profesado
la adolescencia y han muerto, y hay
quienes la profesan y siguen
viviendo, agonizando
de una juventud ridícula: payadores
que pasean por las mismas calles que uno
ha besado para poder
gritar de indignación, pero nada más
que gritar cuando el sonido
no arrastra la rabia
ni la decae; se desentiende
de la furia, levanta los hombros
y se aleja. Hay quienes crecen
de golpe, se agrandan y su corazón
es débil, como las aguas
traicionadas de este país sin inocencia, y sigue
adolesciendo
hasta el día de la muerte. Esta
tierra que pisamos, sufre
por un tamaño, por su edad
que le han impuesto sin que nadie
atinara a defenderla. Las muertes
prematuras, las eternas
juventudes, la madurez compulsiva,
destituyen el destino, ablandan
la sangre ofuscada y temerosa.

(…)

(…)”Nuestra
base de operaciones debe ser la audacia
y el terror –amenaza Sarmiento a los chupandinos--: el miedo
es una enfermedad endémica
en este pueblo”

(…)

Cuánta larva, cuánta lombriz
está devorando
nuestro cadáver.  Sólo hay desdicha y esa
propiedad de apropiarse –-el pobre es odioso
aun al amigo, pero muchos son los que aman
al rico—que siempre
acecha a todo corazón traidor
que rendirse no quisiera, que mmuere,
de  impaciencia por andar degollando a esos palafreneros
que sacan a los presidentes de un brazo (…)

Caminaba por esas mismas calles. Los he visto: eran
traidores, eran débiles. De tanto adolescer (…)

*Véase Obra poética, Adriana Hidalgo Editora.



viernes, 10 de noviembre de 2023

La teoría del poema de Juan Román Riquelme, Mario Montalbetti

 “el cuatro está solo” dice Juan Román Riquelme

y esa frase es la primera parte de su teoría del poema.

No se trata de un elogio de la soledad del cuatro

sino de un elogio de la soledad del espacio
que se abre
alrededor del cuatro.

Es en la soledad que se juega el poema,

pero no en la soledad de las palabras
sino en la soledad de los espacios
por donde se van a mover las palabras.

Cuando Juan Román Riquelme dice “el cuatro está solo”

el cuatro no está solo para orar en una ermita
ni para meditar sobre la futilidad del juego.

“el cuatro está solo” es que el espacio
delante del cuatro
se puede abrir.
¿A qué? al movimiento, dice Juan Román Riquelme.

El movimiento exige la soledad de espacio.

Esa es la primera parte.
La segunda parte de la teoría del poema de Juan Román Riquelme
es un símil:

si vas por la autopista y hay un atolladero
entonces doblás, dice Juan Román Riquelme

y vas por donde no hay congestión.

El símil es con el poema: si estás escribiendo
un poema
y ves que hay muchas palabras delante de ti,
te desviás y vas por donde hay pocas.

Hay quienes (a veces locos, a veces genios)
ven un atolladero
y se meten por ahí, Messi, Góngora,

gente rara que aborrece la soledad
del espacio.

La dificultad del poema
es que hay muchas palabras juntas
y entonces
nada se mueve

y todo apunta al 0-0,

al aburrimiento radical de 47 pases horizontales
para que nada realmente ocurra.

Esa es la teoría del poema de Juan Román Riquelme.

Zinedine Zidane (debo buscar la referencia)
había dicho algo similar:

“si te dan dos metros
cualquiera escribe bien”.

Mario Montalbetti (1953) Lima, Perú.






miércoles, 4 de octubre de 2023

Carina V. Kaplan: La justicia afectiva en la escuela como horizonte

La escuela es un escenario privilegiado para la construcción de lazos de pertenencia toda vez que se erige como lugar habitable, sin distinción.

Es el espacio simbólico donde prima la promesa de un nosotros que rompe con la instantaneidad de la individualización.

En este lúcido ensayo la autora reflexiona sobre la importancia de que la escuela se constituya en soporte emocional, en el contexto de una pedagogía del trauma. Destaca el carácter socialmente construido de los estados afectivos y la capacidad de la escuela de fabricar una cultura emocional al servicio de la solidaridad y la fraternidad.

La utopía de la justicia escolar opera como contrapeso simbólico frente a la desigualdad que se evidencia en las sociedades que vivimos. La institución escolar es un territorio simbólico de esperanza, cuyo horizonte es la igualación. La experiencia de escolarización inédita que toca transitar a partir de la irrupción de la pandemia mundial por el virus Sars-CoV2 nos conduce a la pregunta por las oportunidades que tiene la escuela para transformarse en un espacio intergeneracional de tramitación individual y colectiva del sufrimiento social. Incluso la postpandemia necesitará mecanismos y prácticas pedagógicas a fin de generar las condiciones que ayuden a elaborar la emotividad cargada de dolor social.

Es preciso asumir que todas y todos estamos profundamente conmovidos por la experiencia de trauma social. Esta pandemia nos fuerza a comprender e intervenir en la afectación socio-subjetiva de los procesos de escolarización, superando la tradicional escisión entre las culturas académica y afectiva. Tal vez ha llegado el tiempo de rebasar la dicotomía entre la construcción del conocimiento disciplinar y la de la afectividad. De hecho, la producción del currículum y las formas de socialización se estructuran a través de circuitos afectivos que trazan horizontes de posibilidad.

Texto: (click)

CARINA V. KAPLAN: Titular de Sociología de la Educación en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de La Plata

miércoles, 12 de julio de 2023

17 cuentos de Juan Rulfo

 

La narrativa de Juan Rulfo es descrita por muchos como una obra breve pero maravillosa. El escritor mexicano desplegó su talento literario en solo tres publicaciones: El llano en llamas (1953), Pedro Páramo (1955) y El gallo de oro (1980). En efecto, su obra lo consagró como uno de los grandes maestros del relato hispanoamericano del siglo XX.


A continuación, compartimos con ustedes 17 cuentos sustanciales de uno de los escritores más importantes de nuestro continente:

Cuentos:

Acuérdate

Anacleto Morones

Diles que no me maten

El día del derrumbe

El hombre

El llano en llamas

En la madrugada

Es que somos muy pobres

La cuesta de las comadres

La herencia de Matilde Arcángel

La noche que lo dejaron solo

Luvina

Macario

No oyes ladrar los perros

Nos han dado la tierra

Paso del Norte

Talpa

Fuente: Colegio de Periodistas de Lima

viernes, 7 de abril de 2023

Educación y Memoria en Argentina

 El binomio “educación y memoria” que nos convoca en este seminario internacional1 se ha traducido en Argentina en una fuerte relación con el pasado reciente, y particularmente con la última dictadura militar. Por ello, me propongo compartir con ustedes una serie de reflexiones e indagaciones en torno a tres campos: las narrativas de la memoria, las normativas educativas, y las prácticas escolares y docentes en relación con la historia argentina reciente. 

Así, en primer lugar, presentaré un breve panorama de las diversas interpretaciones que se han construido para explicar la última dictadura en Argentina, con el propósito de señalar un complejo panorama de “memorias en conflicto”, pero también la fuerza que ha tenido una de ellas: la “narrativa del Nunca más”. En segundo lugar, indicaré cómo el “deber de memoria” se trasladó al campo educativo, analizando algunas de las normativas emanadas para tal fin, con la intención de destacar los vínculos entre los contenidos escolares y las narrativas de la memoria. En tercer lugar, presentaré un panorama de los saberes y prácticas escolares y docentes relacionados con la transmisión de la historia argentina reciente para señalar cómo las narrativas y normativas son leídas y traducidas en el ámbito escolar. Finalmente, presentaré un panorama de tensiones y posibilidades que se ha abierto en torno al tratamiento de la historia argentina reciente en la escuela del país, así como los desafíos que tenemos por delante.

Mi propósito principal es compartir los desafíos que el vínculo “educación y memoria” supone para la escuela, el nivel secundario, la enseñanza de la historia y los profesores de esa disciplina en particular.

González, M. P. (2014). Educación y memoria en Argentina.

Libro electrónico de acceso libre disponible en: (click)

viernes, 24 de marzo de 2023

La dictadura argentina y el rock: enemigos íntimos

Resonancias vol. 18, n°34, enero-junio 2014, pp. 69-87.

Tener un enemigo y defenderte de él te hace funcionar el bocho.
Charly García

Durante la última dictadura militar en Argentina (1976-1983) el rock nacional argentino llegó a ocupar un lugar –antes ocupado por el rock anglo– que aún mantiene. Este crecimiento acelerado tuvo una relación directa con el accionar de la censura y el discurso militar que se basaba en la lucha contra un supuesto “enemigo”. Lo interesante radica en que el primer enemigo creado por la junta militar era el “joven”, que por su adicción al rock –se decía– se convertiría en subversivo, por lo cual el rock fue perseguido por la censura. Sin embargo, al declarar la guerra contra Inglaterra en 1982, surgió otro enemigo. El régimen entendió que necesitaba el apoyo de los jóvenes, por lo que de ser enemigos pasaron a ser convocados a colaborar con el régimen cediéndoseles espacios públicos para persuadir a la población, a través de su música, a apoyar la guerra. Sí bien el régimen parecía tener claro que la música cumplía una función social y política importante, no contó con que, lejos de apoyar la guerra y el discurso épico de los militares, el rock nacional usaría ese mismo escenario para resistir, disentir y expresar su solidaridad con los rockeros y ciudadanos ingleses.

Texto completo: (click)


miércoles, 15 de marzo de 2023

Diseño Y Planeamiento del Curriculum / Proyectos Curriculares en Comunicación

             La sociedad de hoy, está en crisis y la escuela, no escapa de ésta realidad. Les docentes, ingresamos a un sistema estructurado de hace más de cien años, en el cual se tiene que convivir con distintos paradigmas subjetivos sobre el acto de educar.

Más allá, de la Ley de Educación Nacional N°26.206 que tiene como objetivo regular el ejercicio del derecho de enseñar y aprender, les educadores llevan consigo mismo un devenir de prácticas que rompen y oscilan al abismo de lo delineado en la teoría.

Por ende, el aula, es el contexto en el que se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje y es un gran espacio de transformación, pues, desde mi experiencia como estudiante en los ´90, ha transitado de ser un lugar en el que simplemente se transmitían conocimientos de docente a estudiantes a un espacio dialéctico de aprendizaje y transformación en el que les estudiantes se han convertido en el centro de la clase.

Entiendo, desde mi posicionamiento docente, que debe ser un espacio de transformación en el que el eje sea la palabra y que el error no sólo esté permitido sino que además sirva como aprendizaje para todes les estudiantes que conforman el grupo. David Perkins asegura que “El error ya no es considerado aquí una deficiencia de parte del alumno, ni tampoco una falla del programa. Se le reconoce su derecho a estar en el centro del proceso de aprendizaje.”[1]

De esta manera, como docente en ejercicio de la educación secundaria considero primordial abordar la temática relativa a la identidad en todas sus expresiones, metáforas, simbolismos, connotaciones y denotaciones que de ella se desprenden. Porque estamos inducidos por una cultura del consumo que intenta proyectar en les adolescentes un sinfín de sueños de cartón (del mismo modo que lo hacía el senador Onésimo Sánchez con los habitantes de Rosal del Virrey, ese pueblecito ilusorio inmerso en un desierto de salitre del que nos habla García Márquez, en uno de  sus cuentos[2]), y así la identidad del consumo está tapando con cartón la identidad nacional, social y cultural de su expresión más profunda.

Esta identidad moderna asumida como globalizada, tan solo en sus miserias, más no en sus valores más humanitarios. Asistimos, de esta manera, al circo de lo estético, como decía Eduardo Galeano “vivimos en la cultura del envase que desprecia el contenido” por lo cual asumo con total compromiso como educador la necesaria determinación y práctica de una educación que se oponga a estos valores del envase en todas sus aristas.

Como problemáticas, conceptualizo el ejercicio de poner en cuestión la información que se nos brinda, a la que accedemos o la que podemos percibir desde lejos. Que el aula se transforme en el espacio en el que habitan las dudas, los cuestionamientos, el reconocimiento de los dobleces, de lo no dicho en las letras grandes y también en las pequeñas.

Fomentar, entonces el pensamiento crítico empíricamente, no simplemente como un discurso pedagógico que decora con palabras hermosas una educación de cotillón que se oculta en Paulo Freire para legitimar políticas educativas de vaciamiento cultural, étnico, político, indigenista y latinoamericano.

Entonces, volver a la raíz: La matria y no la patria, sí en verdad queremos, deseamos, promulgamos la construcción de una sociedad que se desarraigue del dictamen patriarcal. Una educación libertaria, liberadora en cuyos matices se vislumbren también, las contradicciones y conflictos de clases que subyacen en todas las relaciones de poder.

¿De qué modo, entonces, demostrar a les adolescentes de estos tiempos que valen más que las bala que los mata o que el celular IPhone jz7684 que les hacen creer que valen? Necesitamos, a la luz de este panorama, de manera urgente con calidad esencial y vital una educación humanizada.

Simultáneamente, profundizar el acto de comunicar como praxis vital en una sociedad. Sí comprendemos al ser humano como individuo social que necesita comunicarse para subsistir. ¿De qué modo y bajo qué herramientas se están comunicando nuestres pibes en las aulas a las que vamos? ¿Cuáles son sus aspiraciones comunicacionales? ¿Qué nos están comunicando cuando nos comunican? ¿Somos capaces de leer estos lenguajes que se ponen en juego en esta era digital de la que elles forman parte intrínsecamente? ¿Qué otra posibilidad de comunicación podemos brindarles? Como educadores, el objeto de enseñanza y aprendizaje debería sumergirse en estas aguas ambiguas en las que nadamos sin entrar en el riesgo del hundimiento del recurso humano, irremplazable.

En este sentido, en la actualidad, los medios de comunicación y las tecnologías de la información son los que están socializando a les adolescentes porque les proporcionan modelos y pautas de comportamiento en su cotidianidad. Como nos menciona Martín Jesús Barbero, ‘’la nueva sensibilidad’’ en la que al parecer ni la familia y la escuela parecen entender, es dónde se sienten más cómodos les jóvenes.

Los medios enlazados a la cotidianeidad, semióticamente encadenados a mostrar una realidad conveniente para un grupo de elite que se apropia de la cultura popular y no popular y que todo lo mercantiliza, también la educación.

¿Las tics como herramienta o como objeto en sí mismo? Ese es el desafío. Si tecnologizamos la educación, lo estamos viendo en el contexto actual: la tecnología no es capaz de reemplazar el vínculo humano que se teje entre un educador, formador, maestro y sus educandos. El acceso a las mismas, la brecha digital no es más que un espejo que refleja la desigualdad social que existe en el sistema.

No obstante, la mediación tecnológica rompió la línea del saber: escuela-libro[3] para brindar una relación entre él y la docente, les estudiantes y el contenido, bajo el uso de las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Y así, surge el educador y educadora como guía.

En la actualidad la escuela ya no representa el único saber legítimo, hay otras agencias de producción cultural (internet, tele, videojuegos) que tienen potencial educativo: enseñan reglas, formas de analizar, posicionamiento y realidades diversas. Frente a este escenario, el saber se produce en muchísimos espacios. Lo importante es que quienes somos educadores y comunicadores podamos hacer posible que en esos espacios en donde les jóvenes o cualquier sujeto vive, haga su vida cotidiana para construir saberes o incrementarlos. 

En este contexto el curriculum cobra otros sentidos: como en sus inicios se ocupó de enseñar saberes relevantes (del mundo del trabajo y tecnológicos) pero con propuestas alternativas: contenidos desafiantes, éticos e intelectuales, y no sólo entretenidos, en miras a la sociedad que se desea a largo plazo, hacia el futuro.

Por su parte, Inés Dussel considera que el debate sobre las nuevas tecnologías y su impacto en el sistema educativo debiera partir de la responsabilidad de las políticas públicas, de los sistemas educativos y de les adultos respecto de los usos y prácticas que se producen en torno a ellas.[4]

Plantearnos, desde las instituciones educativas a través del curriculum la necesidad de construir el sentido social del saber contra una construcción social del sentido. El curriculum escolar entonces se encuentra desafiado por estas nuevas dinámicas que rompen con las propuestas del curriculum moderno pensado con un orden secuencial y horizontal de los saberes. No es solo el Estado quien dispone o disputa aquella autoridad cultural, sino también las industrias culturales de las grandes transnacionales de la comunicación quienes se encuentran mezcladas en esta contemporaneidad.[5]

Es cuestionarnos, ¿Qué se enseña en la escuela? ¿Para qué lo enseña? ¿Cuáles son las actividades educativas en la escuela? ¿Cuáles actividades en realidad forman los modos de ver el mundo que tienen los chicos? ¿La escuela se puede reemplazar con la conectividad en el vínculo estrecho de la palabra? ¿Las TIC es un complemento de información o es información en sí misma?

Ahí debe replantearse qué papel tiene la escuela en el contexto de pandemia con respecto de las nuevas tecnologías, y no es sólo en enseñar a usarlas. Se trata de como acompañamos a les pibes a leer toda esa información, esas significaciones, esa riqueza que aparece en el mundo de la pantalla.

En conclusión, el aislamiento obligatorio y el contexto mundial de pandemia, ha abierto una nueva complejidad y un amplio debate en el sistema educativo. Acortar la brecha digital no parte solamente de garantizar el acceso por igual a todes les estudiantes –aunque es primordial refundar la política pública conectar igualdad-, sino también de profundizar en la realidad social que interpela a les estudiantes y adaptarse a los nuevos saberes diseminados, y dotar desde un análisis multidimensional a esta nueva realidad que ponen al descubierto las TIC.

A su vez, aceptar los nuevos roles del saber y por sobre todo la re significación de la función de la escuela. Crear los vínculos afectivos y emocionales en donde se construyen subjetividades, nuevas ciudadanías, y la construcción social del sentido. Ahí, el poder se vehicula y se disputa. El desafío, como manifiesta, Mariana Maggio es “mirar el curriculum desde perspectivas que lo flexibilicen, nuevos modos de funcionamiento, rediseñar el aula en un sentido acorde a una sociedad en red y desarmar la evaluación en su forma tradicional”[6]. Quizás, la modalidad dual, sea un destino de los niveles educativos obligatorios.

Por Gonzalo Niggli


[1]    Perkins, David. (1992) La escuela inteligente. Buenos Aires, Gidesa. Pág. 132

[2]    García Márquez, gabriel. Muerte constante más allá del amor. En referencia: https://www.ingenieria.unam.mx/dcsyhfi/material_didactico/Literatura_Hispanoamericana_Contemporanea/Autores_G/GARCIA/Muerte.pdf

[3]    Barbero, J M (1987). De los medios a las mediaciones. México: Editorial.

[4]    Dussel, Inés; Quevedo, Luis Alberto (2010). VI Foro Latinoamericano de Educación; Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital. Buenos Aires: Editorial Santillana.

[5]    De Alba, A (1995). Curriculim: crisis, mito y perspectiva. Niño y Durela editores, Bueno Aires.

[6]    Maggio, M. Entre la inclusión digital y la recreación de la enseñanza: el modelo 1 a 1 en Argentina. Campus Virtuales nº 01, v. I, 2012, Revista Científica de Tecnología Educativa. Buenos Aires.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Nicolás Guillén - Martí

¡Ah, no penséis que su voz
es un suspiro! Que tiene
manos de sombra, y que es
su mirada lenta gota
lunar temblando de frío
sobre una rosa.

Su voz
abre la piedra, y sus manos
parten el hierro. Sus ojos
llegan ardiendo a los bosques
nocturnos; los negros bosques.
Tocadle: Veréis que os quema.
Dadle la mano: Veréis
su mano abierta en que cabe
Cuba como un encendido
tomeguín de alas seguras
en la tormenta. Miradlo:
Veréis que su luz os ciega.
Pero seguidlo en la noche:
¡Oh, por qué claros caminos
su luz en la noche os lleva!

Nicolás Guillén fue un escritor y activista nacido en la ciudad de Camagüey, Cuba, el 10 de julio del año 1902 y fallecido en La Habana el 16 de julio de 1989. Probablemente heredó su vocación por el periodismo de su padre, a quien perdió en plena adolescencia, desgracia que acarreó una situación económica muy delicada para su familia. Tanto su madre como sus hermanos eran personas con un alto grado de instrucción, por lo cual la adversidad no pudo atacar ese aspecto tan fundamental para un hombre de letras. Ya a los 18 años de edad editó sus primeros versos a través de varias revistas de interés cultural. Poco tiempo más tarde compuso un poemario denominado "Cerebro y corazón", el cual debió esperar más de cincuenta años para ser publicado. Como muchos otros poetas, se aventuró al estudio de la carrera de Derecho; sin embargo, no se encontró a gusto con el sistema educativo, e interrumpió definitivamente la cursada, plasmando en una obra su decepcionante experiencia como universitario.
Dentro de su legado poético, existen más de dos decenas de libros, publicados principalmente a lo largo de la segunda mitad del siglo XX; algunos de ellos son "Negro Bembón" y "Poemas de amor".

Fuente: https://www.poemas-del-alma.com/nicolas-guillen.htm