(…)
Incluir, los medios de comunicación como objeto de estudio, desde el ámbito educativo formal, no formal e informal. Abordando los elementos que están implícitos en el proceso de comunicación, a saber: el mensaje; el contexto; el medio o los medios en sí; la audiencia; los emisores; la industria mediática, el sujeto pedagógico; entre otros.
miércoles, 15 de noviembre de 2023
Francisco Paco Urondo: Fragmentos del largo poema Adolescer (1965-1967)
viernes, 10 de noviembre de 2023
La teoría del poema de Juan Román Riquelme, Mario Montalbetti
“el
cuatro está solo” dice Juan Román Riquelme
y esa
frase es la primera parte de su teoría del poema.
No se
trata de un elogio de la soledad del cuatro
sino
de un elogio de la soledad del espacio
que se abre
alrededor del cuatro.
Es en la
soledad que se juega el poema,
pero
no en la soledad de las palabras
sino en la soledad de los espacios
por donde se van a mover las palabras.
Cuando
Juan Román Riquelme dice “el cuatro está solo”
el
cuatro no está solo para orar en una ermita
ni para meditar sobre la futilidad del juego.
“el
cuatro está solo” es que el espacio
delante del cuatro
se puede abrir.
¿A qué? al movimiento, dice Juan Román Riquelme.
El
movimiento exige la soledad de espacio.
Esa es
la primera parte.
La segunda parte de la teoría del poema de Juan Román Riquelme
es un símil:
si vas
por la autopista y hay un atolladero
entonces doblás, dice Juan Román Riquelme
y vas
por donde no hay congestión.
El
símil es con el poema: si estás escribiendo
un poema
y ves que hay muchas palabras delante de ti,
te desviás y vas por donde hay pocas.
Hay
quienes (a veces locos, a veces genios)
ven un atolladero
y se meten por ahí, Messi, Góngora,
gente
rara que aborrece la soledad
del espacio.
La
dificultad del poema
es que hay muchas palabras juntas
y entonces
nada se mueve
y todo
apunta al 0-0,
al
aburrimiento radical de 47 pases horizontales
para que nada realmente ocurra.
Esa es
la teoría del poema de Juan Román Riquelme.
Zinedine
Zidane (debo buscar la referencia)
había dicho algo similar:
“si te
dan dos metros
cualquiera escribe bien”.
Mario Montalbetti (1953) Lima, Perú.
miércoles, 4 de octubre de 2023
Carina V. Kaplan: La justicia afectiva en la escuela como horizonte
La escuela es un escenario privilegiado para la construcción de lazos de pertenencia toda vez que se erige como lugar habitable, sin distinción.
Es el espacio simbólico donde prima la promesa de un nosotros que rompe con la instantaneidad de la individualización.
En este lúcido ensayo la autora
reflexiona sobre la importancia de que la escuela se constituya en soporte
emocional, en el contexto de una pedagogía del trauma. Destaca el carácter socialmente
construido de los estados afectivos y la capacidad de la escuela de fabricar
una cultura emocional al servicio de la solidaridad y la fraternidad.
La utopía de la justicia escolar
opera como contrapeso simbólico frente a la desigualdad que se evidencia en las
sociedades que vivimos. La institución escolar es un territorio simbólico de
esperanza, cuyo horizonte es la igualación. La experiencia de escolarización inédita
que toca transitar a partir de la irrupción de la pandemia mundial por el virus
Sars-CoV2 nos conduce a la pregunta por las oportunidades que tiene la escuela
para transformarse en un espacio intergeneracional de tramitación individual y
colectiva del sufrimiento social. Incluso la postpandemia necesitará mecanismos
y prácticas pedagógicas a fin de generar las condiciones que ayuden a elaborar
la emotividad cargada de dolor social.
Es preciso asumir que todas y
todos estamos profundamente conmovidos por la experiencia de trauma social.
Esta pandemia nos fuerza a comprender e intervenir en la afectación
socio-subjetiva de los procesos de escolarización, superando la tradicional
escisión entre las culturas académica y afectiva. Tal vez ha llegado el tiempo
de rebasar la dicotomía entre la construcción del conocimiento disciplinar y la
de la afectividad. De hecho, la producción del currículum y las formas de
socialización se estructuran a través de circuitos afectivos que trazan horizontes
de posibilidad.
Texto: (click)
CARINA V. KAPLAN: Titular de Sociología de la Educación en
la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de La Plata
miércoles, 12 de julio de 2023
17 cuentos de Juan Rulfo
La narrativa de Juan Rulfo es
descrita por muchos como una obra breve pero maravillosa. El escritor mexicano
desplegó su talento literario en solo tres publicaciones: El llano en llamas
(1953), Pedro Páramo (1955) y El gallo de oro (1980). En efecto, su obra lo
consagró como uno de los grandes maestros del relato hispanoamericano del siglo
XX.
Cuentos:
La
herencia de Matilde Arcángel
Fuente: Colegio de Periodistas de Lima
viernes, 7 de abril de 2023
Educación y Memoria en Argentina
El binomio “educación y memoria” que nos convoca en este seminario internacional1 se ha traducido en Argentina en una fuerte relación con el pasado reciente, y particularmente con la última dictadura militar. Por ello, me propongo compartir con ustedes una serie de reflexiones e indagaciones en torno a tres campos: las narrativas de la memoria, las normativas educativas, y las prácticas escolares y docentes en relación con la historia argentina reciente.
Así, en primer lugar, presentaré un breve panorama de las diversas interpretaciones que se han construido para explicar la última dictadura en Argentina, con el propósito de señalar un complejo panorama de “memorias en conflicto”, pero también la fuerza que ha tenido una de ellas: la “narrativa del Nunca más”. En segundo lugar, indicaré cómo el “deber de memoria” se trasladó al campo educativo, analizando algunas de las normativas emanadas para tal fin, con la intención de destacar los vínculos entre los contenidos escolares y las narrativas de la memoria. En tercer lugar, presentaré un panorama de los saberes y prácticas escolares y docentes relacionados con la transmisión de la historia argentina reciente para señalar cómo las narrativas y normativas son leídas y traducidas en el ámbito escolar. Finalmente, presentaré un panorama de tensiones y posibilidades que se ha abierto en torno al tratamiento de la historia argentina reciente en la escuela del país, así como los desafíos que tenemos por delante.
Mi propósito principal es compartir los desafíos que el
vínculo “educación y memoria” supone para la escuela, el nivel secundario, la
enseñanza de la historia y los profesores de esa disciplina en particular.
González, M. P. (2014). Educación y memoria en Argentina.
Libro electrónico de acceso libre disponible en: (click)
viernes, 24 de marzo de 2023
La dictadura argentina y el rock: enemigos íntimos
Resonancias vol. 18, n°34, enero-junio 2014, pp. 69-87.
Tener un enemigo y defenderte de
él te hace funcionar el bocho.
Charly García
Durante la última dictadura
militar en Argentina (1976-1983) el rock nacional argentino llegó a ocupar un
lugar –antes ocupado por el rock anglo– que aún mantiene. Este crecimiento
acelerado tuvo una relación directa con el accionar de la censura y el discurso
militar que se basaba en la lucha contra un supuesto “enemigo”. Lo interesante
radica en que el primer enemigo creado por la junta militar era el “joven”, que
por su adicción al rock –se decía– se convertiría en subversivo, por lo cual el
rock fue perseguido por la censura. Sin embargo, al declarar la guerra contra
Inglaterra en 1982, surgió otro enemigo. El régimen entendió que necesitaba el
apoyo de los jóvenes, por lo que de ser enemigos pasaron a ser convocados a
colaborar con el régimen cediéndoseles espacios públicos para persuadir a la
población, a través de su música, a apoyar la guerra. Sí bien el régimen
parecía tener claro que la música cumplía una función social y política
importante, no contó con que, lejos de apoyar la guerra y el discurso épico de
los militares, el rock nacional usaría ese mismo escenario para resistir,
disentir y expresar su solidaridad con los rockeros y ciudadanos ingleses.
Texto completo: (click)
miércoles, 15 de marzo de 2023
Diseño Y Planeamiento del Curriculum / Proyectos Curriculares en Comunicación
La sociedad de hoy, está en crisis y la escuela, no escapa de ésta realidad. Les docentes, ingresamos a un sistema estructurado de hace más de cien años, en el cual se tiene que convivir con distintos paradigmas subjetivos sobre el acto de educar.
Más allá, de la Ley de Educación
Nacional N°26.206 que tiene como objetivo regular el ejercicio del derecho de
enseñar y aprender, les educadores llevan consigo mismo un devenir de prácticas
que rompen y oscilan al abismo de lo delineado en la teoría.
Por ende, el aula, es el contexto en el
que se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje y es un gran espacio de
transformación, pues, desde mi experiencia como estudiante en los ´90, ha
transitado de ser un lugar en el que simplemente se transmitían conocimientos
de docente a estudiantes a un espacio dialéctico de aprendizaje y
transformación en el que les estudiantes se han convertido en el centro de la
clase.
Entiendo, desde mi posicionamiento
docente, que debe ser un espacio de transformación en el que el eje sea la
palabra y que el error no sólo esté permitido sino que además sirva como aprendizaje
para todes les estudiantes que conforman el grupo. David Perkins asegura que
“El error ya no es considerado aquí una deficiencia de parte del alumno, ni
tampoco una falla del programa. Se le reconoce su derecho a estar en el centro
del proceso de aprendizaje.”[1]
De esta manera, como docente en
ejercicio de la educación secundaria considero primordial abordar la temática
relativa a la identidad en todas sus expresiones, metáforas, simbolismos,
connotaciones y denotaciones que de ella se desprenden. Porque estamos
inducidos por una cultura del consumo que intenta proyectar en les adolescentes
un sinfín de sueños de cartón (del mismo modo que lo hacía el senador Onésimo
Sánchez con los habitantes de Rosal del Virrey, ese pueblecito ilusorio inmerso
en un desierto de salitre del que nos habla García Márquez, en uno de sus cuentos[2]),
y así la identidad del consumo está tapando con cartón la identidad nacional,
social y cultural de su expresión más profunda.
Esta identidad moderna asumida como globalizada, tan solo en
sus miserias, más no en sus valores más humanitarios. Asistimos, de esta
manera, al circo de lo estético, como decía Eduardo Galeano “vivimos en la
cultura del envase que desprecia el contenido” por lo cual asumo con total
compromiso como educador la necesaria determinación y práctica de una educación
que se oponga a estos valores del envase en todas sus aristas.
Como problemáticas, conceptualizo el ejercicio de poner en
cuestión la información que se nos brinda, a la que accedemos o la que podemos
percibir desde lejos. Que el aula se transforme en el espacio en el que habitan
las dudas, los cuestionamientos, el reconocimiento de los dobleces, de lo no
dicho en las letras grandes y también en las pequeñas.
Fomentar, entonces el
pensamiento crítico empíricamente, no simplemente como un discurso pedagógico
que decora con palabras hermosas una educación de cotillón que se oculta en
Paulo Freire para legitimar políticas educativas de vaciamiento cultural,
étnico, político, indigenista y latinoamericano.
Entonces, volver a la raíz: La matria y no la patria, sí en
verdad queremos, deseamos, promulgamos la construcción de una sociedad que se
desarraigue del dictamen patriarcal. Una educación libertaria, liberadora en
cuyos matices se vislumbren también, las contradicciones y conflictos de clases
que subyacen en todas las relaciones de poder.
¿De qué modo, entonces, demostrar a les adolescentes de estos
tiempos que valen más que las bala que los mata o que el celular IPhone jz7684
que les hacen creer que valen? Necesitamos, a la luz de este panorama, de
manera urgente con calidad esencial y vital una educación humanizada.
Simultáneamente, profundizar el acto de comunicar como praxis
vital en una sociedad. Sí comprendemos al ser humano como individuo social que
necesita comunicarse para subsistir. ¿De qué modo y bajo qué herramientas se
están comunicando nuestres pibes en las aulas a las que vamos? ¿Cuáles son sus
aspiraciones comunicacionales? ¿Qué nos están comunicando cuando nos comunican?
¿Somos capaces de leer estos lenguajes que se ponen en juego en esta era
digital de la que elles forman parte intrínsecamente? ¿Qué otra posibilidad de
comunicación podemos brindarles? Como educadores, el objeto de enseñanza y
aprendizaje debería sumergirse en estas aguas ambiguas en las que nadamos sin
entrar en el riesgo del hundimiento del recurso humano, irremplazable.
En este sentido, en la actualidad, los
medios de comunicación y las tecnologías de la información son los que están
socializando a les adolescentes porque les proporcionan modelos y pautas de
comportamiento en su cotidianidad. Como nos menciona Martín Jesús Barbero, ‘’la
nueva sensibilidad’’ en la que al parecer ni la familia y la escuela parecen
entender, es dónde se sienten más cómodos les jóvenes.
Los medios enlazados a
la cotidianeidad, semióticamente encadenados a mostrar una realidad conveniente
para un grupo de elite que se apropia de la cultura popular y no popular y que
todo lo mercantiliza, también la educación.
¿Las tics como herramienta o como objeto en sí mismo? Ese es
el desafío. Si tecnologizamos la educación, lo estamos viendo en el contexto
actual: la tecnología no es capaz de reemplazar el vínculo humano que se teje
entre un educador, formador, maestro y sus educandos. El acceso a las mismas,
la brecha digital no es más que un espejo que refleja la desigualdad social que
existe en el sistema.
No obstante, la mediación tecnológica rompió la línea del
saber: escuela-libro[3]
para brindar una relación
entre él y la docente, les estudiantes y el contenido, bajo el uso de las
nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Y así, surge el
educador y educadora como guía.
En la actualidad la escuela ya no representa el único saber
legítimo, hay otras agencias de producción cultural (internet, tele,
videojuegos) que tienen potencial educativo: enseñan reglas, formas de
analizar, posicionamiento y realidades diversas. Frente a este escenario, el
saber se produce en muchísimos espacios. Lo importante es que quienes somos
educadores y comunicadores podamos hacer posible que en esos espacios en donde
les jóvenes o cualquier sujeto vive, haga su vida cotidiana para construir
saberes o incrementarlos.
En este contexto el curriculum cobra otros sentidos: como en
sus inicios se ocupó de enseñar saberes relevantes (del mundo del trabajo y
tecnológicos) pero con propuestas alternativas: contenidos desafiantes, éticos
e intelectuales, y no sólo entretenidos, en miras a la sociedad que se desea a
largo plazo, hacia el futuro.
Por su parte, Inés Dussel considera que
el debate sobre las nuevas tecnologías y su impacto en el sistema educativo
debiera partir de la responsabilidad de las políticas públicas, de los sistemas
educativos y de les adultos respecto de los usos y prácticas que se producen en
torno a ellas.[4]
Plantearnos, desde las instituciones
educativas a través del curriculum la necesidad de construir el sentido social
del saber contra una construcción social del sentido. El curriculum escolar
entonces se encuentra desafiado por estas nuevas dinámicas que rompen con las
propuestas del curriculum moderno pensado con un orden secuencial y horizontal
de los saberes. No es solo el Estado quien dispone o disputa aquella autoridad
cultural, sino también las industrias culturales de las grandes transnacionales
de la comunicación quienes se encuentran mezcladas en esta contemporaneidad.[5]
Es cuestionarnos, ¿Qué se enseña en la
escuela? ¿Para qué lo enseña? ¿Cuáles son las actividades educativas en la
escuela? ¿Cuáles actividades en realidad forman los modos de ver el mundo que
tienen los chicos? ¿La escuela se puede reemplazar con la conectividad en el vínculo
estrecho de la palabra? ¿Las TIC es un complemento de información o es
información en sí misma?
Ahí debe replantearse qué papel tiene la
escuela en el contexto de pandemia con respecto de las nuevas tecnologías, y no
es sólo en enseñar a usarlas. Se trata de como acompañamos a les pibes a leer
toda esa información, esas significaciones, esa riqueza que aparece en el mundo
de la pantalla.
En conclusión, el aislamiento obligatorio y el contexto
mundial de pandemia, ha abierto una nueva complejidad y un amplio debate en el
sistema educativo. Acortar la brecha digital no parte solamente de garantizar
el acceso por igual a todes les estudiantes –aunque es primordial refundar la
política pública conectar igualdad-, sino también de profundizar en la realidad
social que interpela a les estudiantes y adaptarse a los nuevos saberes
diseminados, y dotar desde un análisis multidimensional a esta nueva realidad
que ponen al descubierto las TIC.
A su vez, aceptar los nuevos roles del saber y por sobre todo la re significación de la función de la escuela. Crear los vínculos afectivos y emocionales en donde se construyen subjetividades, nuevas ciudadanías, y la construcción social del sentido. Ahí, el poder se vehicula y se disputa. El desafío, como manifiesta, Mariana Maggio es “mirar el curriculum desde perspectivas que lo flexibilicen, nuevos modos de funcionamiento, rediseñar el aula en un sentido acorde a una sociedad en red y desarmar la evaluación en su forma tradicional”[6]. Quizás, la modalidad dual, sea un destino de los niveles educativos obligatorios.
Por Gonzalo Niggli
[1] Perkins, David. (1992) La escuela
inteligente. Buenos Aires, Gidesa. Pág. 132
[2] García Márquez, gabriel. Muerte constante
más allá del amor. En referencia: https://www.ingenieria.unam.mx/dcsyhfi/material_didactico/Literatura_Hispanoamericana_Contemporanea/Autores_G/GARCIA/Muerte.pdf
[3] Barbero, J M (1987). De los medios a las
mediaciones. México: Editorial.
[4] Dussel, Inés; Quevedo, Luis Alberto (2010).
VI Foro Latinoamericano de Educación; Educación y nuevas tecnologías: los
desafíos pedagógicos ante el mundo digital. Buenos Aires: Editorial Santillana.
[5] De Alba, A (1995). Curriculim: crisis, mito
y perspectiva. Niño y Durela editores, Bueno Aires.
[6] Maggio, M. Entre la inclusión digital y la
recreación de la enseñanza: el modelo 1 a 1 en Argentina. Campus Virtuales nº
01, v. I, 2012, Revista Científica de Tecnología Educativa. Buenos Aires.
jueves, 10 de noviembre de 2022
Nicolás Guillén - Martí
¡Ah,
no penséis que su voz
es un suspiro! Que tiene
manos de sombra, y que es
su mirada lenta gota
lunar temblando de frío
sobre una rosa.
Su voz
abre la piedra, y sus manos
parten el hierro. Sus ojos
llegan ardiendo a los bosques
nocturnos; los negros bosques.
Tocadle: Veréis que os quema.
Dadle la mano: Veréis
su mano abierta en que cabe
Cuba como un encendido
tomeguín de alas seguras
en la tormenta. Miradlo:
Veréis que su luz os ciega.
Pero seguidlo en la noche:
¡Oh, por qué claros caminos
su luz en la noche os lleva!
Nicolás
Guillén fue un escritor y activista nacido en la ciudad de Camagüey, Cuba, el
10 de julio del año 1902 y fallecido en La Habana el 16 de julio de 1989.
Probablemente heredó su vocación por el periodismo de su padre, a quien perdió
en plena adolescencia, desgracia que acarreó una situación económica muy
delicada para su familia. Tanto su madre como sus hermanos eran personas
con un alto grado de instrucción, por lo cual la adversidad no pudo atacar ese
aspecto tan fundamental para un hombre de letras. Ya a los 18 años de edad
editó sus primeros versos a través de varias revistas de interés cultural. Poco
tiempo más tarde compuso un poemario denominado "Cerebro y corazón",
el cual debió esperar más de cincuenta años para ser publicado. Como muchos
otros poetas, se aventuró al estudio de la carrera de Derecho; sin embargo, no
se encontró a gusto con el sistema educativo, e interrumpió definitivamente la
cursada, plasmando en una obra su decepcionante experiencia como
universitario.
Dentro de su legado poético, existen más de dos decenas de libros, publicados
principalmente a lo largo de la segunda mitad del siglo XX; algunos de ellos
son "Negro
Bembón" y "Poemas
de amor".
Fuente: https://www.poemas-del-alma.com/nicolas-guillen.htm
jueves, 27 de octubre de 2022
Congreso Pedagógico Nacional de 1984
El Congreso Pedagógico Nacional de 1984
fue un acontecimiento clave en la historia educativa argentina y reflejó la disputa
ideológica del retorno democrático tras la dictadura militar (1976–1983).
Convocado por el gobierno de Raúl Alfonsín, el Congreso tuvo como
propósito abrir un debate público sobre el futuro del sistema educativo en
democracia, luego de años de censura, persecución docente y vaciamiento
pedagógico.
El Congreso Pedagógico de 1984 representó el
regreso del debate educativo a la esfera pública, donde la educación se
volvió nuevamente un terreno de lucha ideológica: entre la reproducción de las
viejas estructuras de poder y la posibilidad de una escuela emancipadora,
participativa y democrática.
Contexto
histórico
En 1984, el país atravesaba un proceso de reconstrucción
institucional y moral. La educación debía repensarse como un espacio para
formar ciudadanos críticos, en contraposición al adoctrinamiento autoritario
previo. En ese clima de transición, el Congreso Pedagógico se propuso ser un
ámbito plural, participativo y federal, en el que todos los sectores —docentes,
sindicatos, universidades, iglesias, partidos políticos y organizaciones
sociales— pudieran discutir qué educación quería la nueva democracia.
Disputa
ideológica
El Congreso se convirtió rápidamente en un
terreno de disputa entre proyectos de país:
- Por un lado, el proyecto democrático, laico y
pluralista, sostenido por sectores progresistas y del magisterio,
defendía la idea de la educación pública como derecho social, el
pensamiento crítico, la participación y la autonomía pedagógica.
- Por otro, la posición conservadora y clerical,
apoyada por sectores de la Iglesia y partidos tradicionales, buscaba
preservar la enseñanza confesional y el rol moralizador de la escuela,
reivindicando la “formación en valores” cristianos y la autoridad docente
tradicional.
Estas tensiones expresaban el conflicto
entre la democratización del conocimiento y la restauración de viejas
jerarquías culturales, entre la educación como derecho y la educación como
privilegio o instrumento de control social.
Resultados
y proyección
Aunque el Congreso no logró una reforma
inmediata del sistema educativo, abrió el debate sobre la función social de
la escuela en democracia, el papel del Estado y la necesidad de políticas
públicas inclusivas. Fue un hito simbólico en la reconstrucción del
pensamiento pedagógico argentino, anticipando discusiones que luego se
profundizarían con la Ley Federal de Educación (1993) y más tarde con la
Ley Nacional de Educación (2006).
El Congreso Pedagógico de 1984 representó el
regreso del debate educativo a la esfera pública, donde la educación se
volvió nuevamente un terreno de lucha ideológica: entre la reproducción de las
viejas estructuras de poder y la posibilidad de una escuela emancipadora,
participativa y democrática.
En el Congreso Pedagógico Nacional de 1984
se debatió intensamente la diferencia entre “instruir” y “educar”, y ese
debate fue uno de los ejes ideológicos más significativos del encuentro.
Tras la dictadura, muchos educadores e
intelectuales buscaban redefinir el sentido profundo de la educación en
democracia, diferenciándola del modelo autoritario, tecnocrático y
meramente instructivo que había imperado durante el régimen militar.
Instruir
vs. Educar: el núcleo del debate
1. La “instrucción”
Durante la dictadura, el sistema educativo se había centrado en la transmisión
de contenidos y disciplina, bajo una lógica de obediencia y control.
- Instruir se asociaba a adiestrar, transmitir
conocimientos sin cuestionamiento, formar sujetos dóciles y
funcionales al orden establecido.
- Era una educación bancaria, en el sentido de Paulo Freire,
donde el docente “depósito” del saber lo volcaba sobre alumnos receptores
pasivos.
2. La “educación”
En cambio, el campo pedagógico democrático reivindicó la educación integral,
entendida como formación ética, política, social y crítica.
- Educar significaba formar personas libres, solidarias y
conscientes, capaces de participar activamente en la vida democrática.
- Se discutía que educar no era solo enseñar contenidos, sino promover
valores, actitudes, reflexión y compromiso ciudadano.
- Se citaban autores como Freire, Piaget, Dewey,
Vigotsky, y también pensadores nacionales como Carlos Cullen
o Adriana Puiggrós, quienes defendían una educación liberadora y
no domesticadora.
Disputa
ideológica
El debate entre instruir y educar se
transformó en una disputa ideológica profunda:
- Los sectores progresistas proponían superar la visión
tecnocrática del saber para construir una pedagogía crítica y
participativa.
- Los sectores conservadores o confesionales defendían la
“educación moral” tradicional, centrada en valores cristianos y en la
autoridad del docente, temiendo que la democratización del aula debilitara
el orden y la disciplina.
domingo, 23 de octubre de 2022
Línea de tiempo: La educación argentina en los años 80
1983 –
Retorno de la democracia
- Hecho: Asume
Raúl Alfonsín como presidente.
- Contexto
educativo: Inicio de la reconstrucción
institucional luego de la dictadura. Se reabren centros de estudiantes, se
restituyen derechos y libertades en las escuelas.
- Reflexión: La
educación recupera su función democrática, orientada a la formación
ciudadana y los derechos humanos.
1984 –
Congreso Pedagógico Nacional
- Hecho: Se
lanza el Congreso Pedagógico Nacional, convocado por el Ministerio
de Educación y la sociedad civil.
- Propósito:
Debatir colectivamente los principios de una nueva educación democrática.
- Impacto:
Participación de docentes, estudiantes y sindicatos; se consolidan ideas
de democratización, equidad y participación comunitaria.
1985 – Plan
Nacional de Alfabetización y Educación Básica de Adultos
- Hecho: Se
crea el Plan Nacional de Alfabetización.
- Propósito:
Reducir el analfabetismo y garantizar el derecho a la educación de jóvenes
y adultos.
- Impacto:
Amplía el acceso a la educación, revalorizando la función social del
Estado.
1986 –
Programa de Formación Docente y actualización
- Hecho: Se
implementan programas nacionales de actualización docente y de formación
pedagógica.
- Contexto: Se
busca modernizar la enseñanza y profesionalizar la tarea docente.
- Reflexión:
Empieza a reconocerse la formación docente como política pública
estratégica.
1987 – Debate
sobre la descentralización educativa
- Hecho:
Inician discusiones sobre la transferencia de servicios educativos a las
provincias.
- Consecuencia:
Surgen tensiones entre la autonomía provincial y la responsabilidad del
Estado nacional.
- Relevancia: Preámbulo
de los debates que llevarán, en los 90, a la sanción de la Ley Federal de
Educación.
1988 –
Conflictos y organización gremial docente
- Hecho:
Creación de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la
República Argentina (CTERA) como actor político relevante.
- Contexto: Paros
nacionales, reclamos salariales y demandas por la democratización de la
escuela.
- Impacto:
Consolidación del movimiento docente como voz colectiva en la defensa de
la educación pública.
1989 –
Crisis económica y reestructuración del sistema
- Hecho:
Inflación y recortes presupuestarios afectan las políticas educativas.
- Consecuencia: Se
interrumpen programas nacionales y se prepara el terreno para las reformas
neoliberales de los años 90.
- Reflexión: La
educación entra en una nueva etapa de tensiones entre el Estado y el
mercado.
Bibliografía sugerida para acompañar la actividad
- Pineau,
Pablo (2011). La escuela en la historia argentina. Paidós.
- Tedesco,
Juan Carlos (1986). El proyecto educativo autoritario: Argentina
1976–1982.
- Puiggrós,
Adriana (1990). La educación en las democracias restringidas.
Galerna.
- Ministerio
de Educación de la Nación (2023). 40 años de democracia y educación.
- Dussel, Inés (2005). La transmisión en la escuela: una mirada desde la historia y la política educativa.

